martes, 28 de julio de 2015

De anillos y puntos aparte

Pasan los días y se van sumando anillos al tronco de la vida. Alguna cana. Unas entradas un poquito más profundas. Destinos y mujeres que van quedando atrás, dejando un rastro de nostalgia; de 'saudade', que tan bien define la lengua lusa. Amigos que se van para no volver -demasiados- y otros nuevos que llegarán (pocos pero buenos). Caminos que se tuercen, otros rectos, pero siempre con paso decidido hacia la incertidumbre (irónico esto último). Incontables excesos, vasos de tubo, nubes de humo, ceniceros llenos y tabiques rotos. Madrugadas de euforia, tardes de remordimiento, noches de perdición. Muchas camas ajenas, muchas ajenas en mi cama. Y luego surje el amor, añadiendo más anillos a ese árbol; al menos es la sensación. Miles de besos, casi tantos gritos, interminables sesiones de Skype, perennes dudas recurrentes  y grandes dosis de fe, confianza ciega en lo absurdo y pasión. Idas y venidas, subidones y bajones. Anillos que se siguen sumando. Y ni un punto y aparte, como la vida misma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario